En la semana próxima el principal evento para los mercados es la intensamente esperada decisión de la Reserva Federal sobre sus tipos de interés, este miércoles.
La mejora en los datos económicos de EEUU ha alimentado las especulaciones de que la Fed está dispuesta a subir sus tipos este mismo mes, pero los mercados no parecen convencidos de que este sea el momento de lanzar esa decisión. La mayoría de los economistas creen que el Comité Federal para el Mercado Abierto (FOMC) votará a favor de dejar sus tipos como están; y pese a ello, al irse acercando la reunión los mercados parecen estar notablemente susceptibles a los comentarios de sus funcionarios. Los mensajes contradictorios de los responsables monetarios están alimentando la incertidumbre. Los comentarios favorables a un endurecimiento monetario realizados el pasado 9 de septiembre por el presidente de la Fed de Boston, Eric Rosengren, desataron una fuerte oleada de ventas de acciones y bonos, y solo una declaración más acomodaticia de la gobernadora de la Fed Lael Brainard, que advirtió en contra de subir los tipos demasiado rápidamente, aportó cierta calma.
Ahora que entramos en el período de tranquilidad en el que a los funcionarios no se les permite hablar sobre política monetaria, la única certidumbre es que los miembros del FOMC tienen opiniones diferentes sobre el momento más oportuno para la primera subida de tipos de interés de este año. Por lo demás, está prevista una reunión del Banco de Japón para este miércoles, mientras que los bancos centrales de Nueva Zelanda y Sudáfrica también tienen previsto anunciar decisiones sobre tipos de interés.
La mejora en los datos económicos de EEUU ha alimentado las especulaciones de que la Fed está dispuesta a subir sus tipos este mismo mes, pero los mercados no parecen convencidos de que este sea el momento de lanzar esa decisión. La mayoría de los economistas creen que el Comité Federal para el Mercado Abierto (FOMC) votará a favor de dejar sus tipos como están; y pese a ello, al irse acercando la reunión los mercados parecen estar notablemente susceptibles a los comentarios de sus funcionarios. Los mensajes contradictorios de los responsables monetarios están alimentando la incertidumbre. Los comentarios favorables a un endurecimiento monetario realizados el pasado 9 de septiembre por el presidente de la Fed de Boston, Eric Rosengren, desataron una fuerte oleada de ventas de acciones y bonos, y solo una declaración más acomodaticia de la gobernadora de la Fed Lael Brainard, que advirtió en contra de subir los tipos demasiado rápidamente, aportó cierta calma.
Ahora que entramos en el período de tranquilidad en el que a los funcionarios no se les permite hablar sobre política monetaria, la única certidumbre es que los miembros del FOMC tienen opiniones diferentes sobre el momento más oportuno para la primera subida de tipos de interés de este año. Por lo demás, está prevista una reunión del Banco de Japón para este miércoles, mientras que los bancos centrales de Nueva Zelanda y Sudáfrica también tienen previsto anunciar decisiones sobre tipos de interés.
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